Una curiosidad que muchos no conocen es que Salvador Dalí fue uno de los precursores de la siesta. El afamado artista afirmaba que era muy beneficiosa y practicaba la "siesta de la cuchara". "Se sentaba en su sillón con una cuchara en la mano y un plato debajo, y al ...
Una curiosidad que muchos no conocen es que Salvador Dalí fue uno de los precursores de la siesta. El afamado artista afirmaba que era muy beneficiosa y practicaba la "siesta de la cuchara". "Se sentaba en su sillón con una cuchara en la mano y un plato debajo, y al entrar en sueño profundo alrededor de los 10 minutos, la cuchara caía sobre el plato y se despertaba", expone Luis Gutiérrez Serantes, médico de familia y colaborador de Marnys. Según cuenta el especialista a EsVivir, "han sido muchos los trabajos que han revisado posteriormente esta teoría de Dalí y que confirman que ese tiempo de siesta es muy positivo para la memoria y la creatividad."
Aunque popularmente se hable de que la siesta es el deporte nacional de España, lo cierto es que casi el 60% de los españoles no acostumbran a echar una cabezada después de comer, ya sea por incompatibilidad con las obligaciones o porque algunas personas se levantan con mayor sensación de cansancio. Sin embargo, en efecto, la ciencia ha comprobado que la siesta diurna actúa como un botón de reinicio para el cuerpo y resulta muy beneficiosa.
Son muchos los mitos alrededor de la siesta, como que empeora la calidad del sueño o incluso que engorda ¿Qué hay de cierto? Gutiérrez Serantes aclara que "dormir la siesta cada día no es perjudicial, siempre y cuando se siga una rutina correcta para que esta no interfiera con el descanso nocturno". Para poder obtener todos sus beneficios, señala, "debe ser corta y siempre a primera hora de la tarde, es decir, inmediatamente después de comer".
En cuanto a la duración, el doctor indica que el tiempo ideal es de 10 a 30 minutos. Además, "no es aconsejable que sea en la cama ni en pijama, precisamente para evitar que se alargue más de la cuenta, por lo que si tenemos en casa un sillón de orejas es lo más recomendable", recalca.
Cómo dormir la siesta para aprovechar sus beneficios
Siguiendo estas pautas, este hábito "ha demostrado tener beneficios directos en el rendimiento cognitivo, especialmente sobre la memoria a corto plazo y en la mejora de la creatividad"., explica Gutiérrez Serantes. También es positiva en el estado de ánimo, pues al descansar, se libera serotonina.
Ahora bien, advierte de que "en aquellos casos en los que, por horario laboral u otros motivos, el organismo no esté habituado a esta rutina, si hay días en los que sí la dormimos, podemos descuidarnos en su duración". Además, "dormir la siesta más de media hora perjudica el sueño de la noche y también interfiere en el estado de ánimo, ya que solemos levantarnos más irritables o desorientados", asegura el experto. Y añade que "también puede ocurrir que no consigamos relajarnos en este pequeño, por lo que nos levantaremos de peor humor y con sensación de estar más cansados que antes".
Por último, el doctor Gutiérrez Serantes da unas pautas para para adaptar la siesta a las necesidades de cada persona. "Las recomendaciones de duración de no dormir más de 30 minutos y preferiblemente después de comer, no pasadas las 4/5 de la tarde, son generales para todos, pues esta es la mejor forma de aprovechar sus beneficios y evitar interferir con el sueño nocturno".
Por otro lado, en los casos de personas que tienen problemas para dormir por la noche, bien para conciliar el sueño o con despertares nocturnos e insomnio, "es preferible no intentar 'compensar' esta falta de sueño durante el día con siestas para evitar desajustar aún más el horario de descanso nocturno". En estas situaciones, a su juicio, "la primera recomendación es buscar la causa de esto con la ayuda de su médico, bien por estrés u otros motivos que puedan interferir en la producción de melatonina, que es la hormona que regula el ciclo natural del sueño". Asimismo, concluye, "es útil también tomar complementos alimenticios de melatonina, como Melatovit Liposomal, que ayuden a recuperar el equilibro del ciclo del sueño, y preferiblemente con tecnología liposomal para mejorar su absorción en el organismo".