Entre los síntomas de la astenia destacaría el cansancio, acompañado de dolores de cabeza y sensación de tristeza, que debe ser valorado por el médico. Si percibes un bajo estado de ánimo, escaso sentido del humor y te sientes especialmente sensible o demasiado cansada para hacer nada, consulta a tu ...
Entre los síntomas de la astenia destacaría el cansancio, acompañado de dolores de cabeza y sensación de tristeza, que debe ser valorado por el médico. Si percibes un bajo estado de ánimo, escaso sentido del humor y te sientes especialmente sensible o demasiado cansada para hacer nada, consulta a tu médico, sigue sus indicaciones y modifica hábitos inadecuados para poder recuperar tus niveles de energía.
Los especialistas señalan que, entre las recomendaciones para reducir la astenia, destacarían:
1-Consulta a tu médico. Es fundamental valorar clínicamente la situación y adoptar las medidas concretas que precisas para recuperarte. Analiza lo que tomas porque los productos fitoterapéuticos contienen principios activos que no deben ser consumidos sin necesidad. Existen muchos complementos útiles bajo control médico.
2-Descansa adecuadamente. Las preocupaciones pueden afectarte negativamente e impedirte dormir y hacerte sentir más cansada. Cuando no consigues dormir o percibes que tu sueño no es reparador, acude al médico y consúltale. No te automediques ni recurras al consumo de productos naturales sin control del especialista.
3-Evita el aislamiento. No te encierres en casa, en el trabajo o en ti misma. El aire libre es importante para tu mente y tu cuerpo y hablar con los demás te ayudará a reducir el malestar.
4-Mejora tu dieta. Los especialistas recomiendan incluir alimentos que ayudan a mantener altos los niveles de energía y un estado de ánimo positivo. Aceite de oliva, aguacates, avena, carnes magras (cerdo, ternera, pollo sin piel, pavo y conejo, chocolate, fibra (presente en frutas, verduras y cereales integrales), frutos secos, leche desnatada, legumbres (lentejas, garbanzos y soja), plátanos, pescado azul (salmón, atún y sardinas) y verduras de hoja verde (espinacas y acelgas). Si crees que tu dieta es inadecuada acude a un especialista, preferentemente en dietética y nutrición y pide su ayuda.
5-No se considera un buen momento para seguir un régimen para adelgazar. Resulta inadecuado eliminar alimentos de cualquier grupo de la pirámide nutricional, que es lo primero que solemos hacer cuando deseamos perder peso. Se recomienda incluir alimentos proteicos (carne, legumbres, pescados o huevos, por ejemplo) en todas las comidas, limitar el consumo de azúcar y reducir la ingesta de cafeína (sustituye el café por un té verde, rico en antioxidantes).
6-Practica ejercicio y reduce el sedentarismo. Prueba hasta encontrar la actividad que más se ajuste a ti y, si tienes algún problema concreto de salud, consulta al médico. No descartes de antemano ninguna opción porque cualquiera puede ser adecuada para ti. Resultan recomendables yoga, taichí o Pilates, por ejemplo.
7-Reduce el estrés. No es posible vivir continuamente preocupada, angustiada o enfadada. Hay momentos mejores que otros, pero es preciso relajarse. Si te resulta difícil controlar el estrés, acude a un especialista médico y no consumas ningún medicamento sin su prescripción.