El dolor de mandíbula es más común de lo que nos parece. Lo experimentamos cuando nos están naciendo las muelas del juicio, cuando sufrimos un resfriado y notamos como se nos inflaman los "senos paranasales". Esto provoca una obstrucción en la nariz que bloquea el paso de la mucosidad al ...
El dolor de mandíbula es más común de lo que nos parece. Lo experimentamos cuando nos están naciendo las muelas del juicio, cuando sufrimos un resfriado y notamos como se nos inflaman los "senos paranasales". Esto provoca una obstrucción en la nariz que bloquea el paso de la mucosidad al exterior, derivando en dolor de cabeza, en la zona y, a su vez, en la mandíbula. Estar sometido a una situación de estrés constante puede dar lugar a que, durante nuestro periodo de descanso por las noches, frotemos los dientes unos contra otros de forma involuntaria. Es lo que se conoce como bruxismo y, al día siguiente, podemos notar como la mandíbula está más sensible de lo habitual, causando incluso dolor de cabeza. Si esta situación persiste a lo largo del tiempo veremos que los dientes se vuelven más sensibles porque habrán perdido parte de su esmalte y serán más vulnerables a los cambios de temperatura y a la presión que se ejerce durante la mordida y masticación de los alimentos. En ocasiones esta incómoda sensación será puntual y en otras se prolongará a lo largo de los días. Si esto ocurriese sería conveniente ponerse en manos del médico para que nos pudiese orientar acerca de la causa exacta del problema y poder así determinar un diagnóstico.
El Dr. Simón Pardiñas López, periodoncista, implantólogo y cirujano oral, señala en su canal Dentalk! que "son muchos los adultos que sufren un dolor crónico en la mandíbula o en la cara. Algunos síntomas comunes incluyen molestias alrededor del oído, sensibilidad en la mandíbula, dolor al morder o cefaleas". Asimismo, añade que "los porqués del dolor pueden ser muy diversos, lo que pueden dificultar el diagnóstico y la cura" y asegura que una vez que nos ponemos en manos de un dentista, este se encargará de realizar "un examen exhaustivo para poder determinar la causa". Además de los motivos antes expuestos, reconoce que la artritis de mandíbula es otro de los factores a tomar en consideración cuando se manifiesta dolor en esta parte de la cara, ya que "es provocado por el desgaste del cartílago que rodea los huesos. Este desgaste puede desarrollarse también en la membrana que protege y lubrica la articulación temporomandibular, lo que provoca su inflamación y causa dolor". Por su parte, expone que "aunque la enfermedad periodontal suele cursar sin dolor, puede generar procesos agudos que provocan inflamación y dolor en la mandíbula y en otras partes de la boca". El origen del dolor mandibular también puede estar en "la neuralgia del trigémino", que como bien indica el experto, se trata de "un problema crónico que afecta a dicho nervio, el encargado de transmitir las sensaciones de la cara al cerebro. Esta puede provocar episodios de dolor punzante, agudo o sensación de ardor, desencadenados por el simple roce con la cara al maquillarse o cepillarse los dientes (…) y afecta normalmente a un solo lado de la cara".
Los tratamientos variarán en función de dónde se manifieste el malestar. Entre los más frecuentes cabe destacar: "la férula de descarga, los relajantes musculares, la fisioterapia y ejercicios específicos, los antiinflamatorios, los antibióticos, la endodoncia, el tratamiento periodontal, la extracción dental y la ortodoncia", tal y como enumera el profesional. Para contrarrestar los efectos de esta dolencia, se recomienda prescindir de los alimentos que dificulten la masticación, como es el caso de: "los frutos secos, las semillas o los cereales". Asimismo, se aconseja practicar "yoga o meditación" o emplear "compresas frías" para aliviar el dolor, tal y como detallan en la página web de oralb.es.
FOTO PRINCIPAL.: Foto de Engin Akyurt.