"Presentan una piel de color rosita, de donde toma su nombre la rosácea y, en términos más técnicos, la podríamos definir como enrojecimiento facial persistente, tanto que, incluso, puede extenderse hasta los ojos. Las personas que tienen rosácea tienen pequeñas protuberancias rojas en las mejillas, nariz, frente y mentón, que ...
"Presentan una piel de color rosita, de donde toma su nombre la rosácea y, en términos más técnicos, la podríamos definir como enrojecimiento facial persistente, tanto que, incluso, puede extenderse hasta los ojos. Las personas que tienen rosácea tienen pequeñas protuberancias rojas en las mejillas, nariz, frente y mentón, que pueden llegar a inflamarse y cuyo aspecto es similar al del acné", cuenta Raquel González, cosmetóloga y directora de formación de Perricone MD.
Mayo Clinic la define como una afección común de la piel que causa enrojecimiento duradero en la cara. También puede provocar bultos pequeños con pus y que los vasos sanguíneos se dilaten. Algunos síntomas pueden exacerbarse durante semanas o meses, y luego desaparecer por un tiempo.
Las personas que sufren rosácea, a menudo, muestran brotes que pueden ir apareciendo o desapareciendo y, en ocasiones, sin causa justificada.
"En su origen influyen la genética, los niveles de estrés, las intolerancias, determinadas alergias u otras patologías de la piel. Y la afección puede emporar si no se trata como se debe", recalca Natalia Abellán, directora técnica de Rosalique.
En principio, aparecen estas manchas algo rosas o rojas en diversas partes como la cara. Y luego está el ardor, picor, sensación de calor en la piel… son sensaciones incómodas en la cara que pueden alterar la vida de quienes la sufren.
Tener rosácea no solo es que la piel está ligeramente sonrosada, también presenta otros síntomas que acompañan a las protuberancias rojas. Eso sí, hay en ocasiones que se puede, incluso, confundir con el acné.
Sonia Ferreiro, biotecnóloga y cosmetóloga de Byoode, señala que "Aunque la rosácea y el acné tienen algunas similitudes, esas pequeñas protuberancias rojas en la piel, no son siempre la misma afección. En la rosácea, por ejemplo, no hay presencia de comedones (puntos negros y blancos), espinillas o quistes, que sí se dan en el acné".
Realmente se desconocen pero pueden aparecer en función de determinados parámetros que esto depende de la edad, las circunstancias y los condicionantes de cada persona:
La suerte es que el enrojecimiento facial, las protuberancias en la piel, las telangiectasias (las "arañitas vasculares"), esa sensación de ardor, los ojos rojos y ese engrosamiento de la piel, sobre todo en la zona de la nariz (rinofima) cuando la afección está muy avanzada, que provocan la rosácea tienen solución y existen ingredientes clave que van a ayudar a calmar la piel.
"A la hora de escoger un cosmético para la rosácea, es esencial fijarse en la lista de los ingredientes, es decir, en los INCIS y que sean antiinflamatorios y calmantes para la piel, como los derivados del cobre, la niacinamida, el pantenol, bisabolol, ácido hialurónico o la centella asiática", aconseja Marta Agustí, experta en belleza de Boutijour.
También Mayo Clinic nombra que el tipo de medicamento que se receta depende de los síntomas. Por ejemplo, hay medicamentos o tratamientos que generan mejores resultados en casos de enrojecimiento y otros que más eficaces para tratar los granos, las espinillas o el acné.